lunes, 26 de septiembre de 2016

Debate presidencial 2016: Hillary Clinton vs Donald Trump en español

domingo, 25 de septiembre de 2016

¿Es importante la letra de un himno nacional? (25/09/2016)

Magaly Vera

Claro que sí, es como su documento de identificación, su carta de presentación. Ahí se resume parte de su pasado y de su visión. Obviamente no todos fueron creados con esa intención dado que muchas letras remontan a un determinado periodo de vida de un país. Sin ir muy lejos en nuestro país, se debió a un concurso público convocado por Don José de San Martín un 7 de agosto de 1821. Es decir, mucho antes de la abolición de la esclavitud por Ramón Castilla (03 de diciembre de 1854) y de proclamar a nuestro primer presidente. Eso explica los cambios que ha sufrido desde entonces, que no han sido muchos, pero sí significativos.

Ya estábamos acostumbrados a cantar el coro y la primera estrofa, ahora se nos impone la sexta estrofa. Y por mí está bien ya que la frase:

“Largo tiempo el peruano oprimido
 la ominosa cadera arrastró
 condenado a una cruel servidumbre
Largo tiempo en silencio gimió”

me remitía una visión de un peruano que sufre y hasta me hacía recordar el coro de Tongo “sufre peruano sufre”. Enhorabuena ya no me veo obligada a cantarlo en evento alguno. Y es que uno debe de estar convencido de lo que entona como himno y yo, para nada me sentía identificada con esa letra. Eso explica la actitud del jugador de futbol americano, Colin Kaepernich (no entona el himno americano) que ha sido imitado por varios de sus compatriotas. Y no es para menos, todo lo que ocurre estos últimos años a la comunidad afro (lo de Minnesota, Luisiana y Dallas) no es para pasar por algo ningún detalle mucho menos el de un himno cuya letra a la que hace referencia dice:

¿Y dónde está esa franja a la que tan ostentosamente juraron
Que los estragos de la guerra y la confusión de la batalla
Un hogar y un país no deberían dejarnos más?
Su sangre ha limpiado la contaminación de sus sucios pasos.
Ningún refugio podría salvar a los mercenarios y los esclavos
Del terror de la huida, o de la tristeza de la tumba:
Y la bandera estrellada, triunfante ondea
Sobre la tierra de los libres y el hogar de los valientes.

Para muchos, su interpretación es una exageración; pero para otros no ya que un país debe de ser consecuente con lo que pregona y más con lo que entona día a día en cada evento.
Los tiempos han cambiado y esa letra data desde 1814 (1831 año en que fue oficialmente adoptada).Tómese en cuenta que en aquel entonces jamás se hubiese imaginado que un afro o una mujer llegasen al poder, por lo que considero debe de ser cambiada. Ya los cambios realizados en  la Constitución por Abraham Lincoln fueron el primer paso, los otros actos son la solicitud de perdón del gobierno de Estados Unidos a las comunidades nativas por los atropellos que cometieron contra ellos en el pasado, el 2008 el congreso americano pidió perdón a los afroamericanos por la esclavitud, (la lista es larga pero solo me detengo en unos cuantos) y este 2016 se inauguró “La campana de la libertad”, el primer museo nacional de la historia y cultura afroamericana.
Otros cambios que para muchos no es significativo, pero que para otros sí, es que luego del ascenso de Obama a la presidencia, por primera vez Disney introduzca una princesa afro (El sapo y la princesa), ya antes nos había presentado a una princesa indígena norteamericana (Pocahontas),  siguiendo esa línea de innovaciones, este año se presentará la primera princesa Latina: Elena de Avalor.  Para los cinéfilos claro que es un gran paso ya que las películas son una especie de ablandamiento y trabajo psicológico de tolerancia al otro que es diferente e igual a la vez  que uno.
No para todos la letra de un himno es importante, porque resalta muchas veces solo el honor a un país, por eso Los Testigos de Jehová jamás la entonan, ya que el único al que deben hincar rodillas o rendir honores, es a su Dios Jehová. Pero al margen de esa interpretación, un himno debe ser un canto con unas letras que uno las entone con orgullo porque no ofende a su par: un ser humano sin distingo de raza, sexo, credo, color e idiosincracia.


Por eso les dejo este vídeo, en el que se demuestra que nadie es de raza pura, todos tenemos el mismo ADN genético: el de la Eva afro. Es resumen: todos tenemos el mismo origen, la misma historia, hemos pasado por el mismo dolor de ser humano, tenemos la misma sangre y el mismo corazón. Como entonces explicar nuestro afán de creernos superiores a otras razas. Sigo con la frase: “somos seres complejos y muchas veces irracionales”.





miércoles, 21 de septiembre de 2016

Sobre la provincialización de San Juan de Lurigancho (09/05/12)

Elmer García Álamo

El tema es complejo y polémico, pero por asuntos técnicos, políticos, culturales y sociales; mi posición que coincide en gran medida con otros especialistas, es que los bien intencionados esfuerzos de los que promueven la provincialización de SJL, están equivocados. No le conviene a SJL, sería perjudicial.

Con las limitaciones que conlleva un argumento breve, ensayo algunas razones:

·         Rompe la unidad territorial-geográfica, porque más adelante sería complejo reconstruir alianzas y mancomunidades de cada pequeño gobierno para consensuar problemas comunes. Es decir, habrá desarrollo disparejo entre los futuros distritos (ejemplo: te imaginas la Av. las Flores, una parte con buena pista y otra con huecos porque uno es más pobre o conflictivo que otro).
·         Rompe la unidad histórica y cultural, tenemos un legado del pasado donde los Ruricancho ocuparon este lugar como una sola cultura, después vino un mismo sistema económico y social de las haciendas, y después los provincianos hemos conquistado y construido una sola ciudad. Con la provincia los niños y jóvenes buscarán un orgullo de cada distrito y ya no del conjunto.
·         Rompe la unidad política, porque las organizaciones sociales, económicas  y los gobiernos ya no funcionarán bajo una sola estructura, serán disparejos: unos más fuertes y otros débiles. Y por lo mismo unos distritos serán más pobres que otros. Rompe también la continuidad urbana de Lima y pasaríamos a “pelear” las finanzas con Lima Provincias que tienen un carácter distinto (son agroindustriales y rurales: Canta, Cañete, Huacho, Barranca, Huarochirí y ellos obviamente tienen prioridad). No negociaremos en Lima sino en esas provincias.

Es posible que provincializar tenga algunas ventajas, se arguye que se tendría más recursos por transferencias del Estado. Pero ¿cómo se financiará toda la burocracia que se debe implementar para cada municipalidad distrital? ¿Cuánto quedaría para inversión al desarrollo aparte de los servicios y el gasto corriente?

El mundo tiende a la descentralización del poder del Estado y al mismo tiempo a la centralización de políticas públicas. Los Ministerios van transfiriendo sus funciones a los Gobiernos Regionales y Locales. El problema de gobernar Lima es que se ha atomizado en más de 40 distritos, con su montón de autoridades, limitando los consensos, por eso ya se están configurando las Lima Norte, Lima Sur, Lima Este (posiblemente quede SJL como Lima Nor Este, por su tamaño en territorio y en población, lo cual en sí mismo es una fortaleza o poder que perderíamos dividiéndola). Dividir a SJL es dividir más a Lima, al revés de lo que ocurre en las grandes ciudades del mundo, tienen una sola autoridad, un solo gobernante. Sólo SJL tendría 4 o 5 gobernantes: uno provincial, y no menos de 3 distritales, más un montón de regidores casi sólo “pintados” (y es que la Ley de Municipalidades los limita). Rico potaje para los caudillos.

La viabilidad política limpia de la provincialización es casi nula, pues en el Congreso predomina el criterio de la descentralización como política de Estado y recién tiene 10 años. Lo que había sido planteado ya por José Carlos Mariátegui, Victor Raúl Haya de la Torre y otros pensadores del Perú. De modo que los provincializadores no revolucionan nada, más bien involucionan en la mala historia centralista, a tiempo del “divide y reinarás”. Además sus argumentos no saldrían con buena nota ante las exigencias técnicas del organismo que corresponde a la Presidencia del Consejo de Ministros, que están ocupados en mejores asuntos. Las anteriores gestiones han fracasado, felizmente, pues casi les liga por presiones políticas y demagógicas en el gobierno aprista y por sus propias contradicciones de figuretis, incluyendo al alcalde Burgos y AGP (se saltaron los rigores técnicos y el debido proceso administrativo, o sea pisando y saltando la Ley). Sus promotores están en huasha huacta, y ojalá regresen a la lucidez para el desarrollo, pero siempre están con la estrategia del lobby.

Se podría decir más, pero habría que tener todos los elementos a la mano que se subordinan al sentido común y al buen sentido político hacia el desarrollo que, creo compartimos los líderes y opinión pública.

San Juan de Lurigancho: buscan convertir distrito en provincia

San Juan de Lurigancho será provincia

miércoles, 14 de septiembre de 2016

¿Baja mi level si prefiero comer un chancho al palo en Mistura? (13/9/2016)

Foto de la página mistura.pe

Magaly Vera

Es cierto que el chancho al palo fue el plato más vendido y que batió todos los records de venta. Eso no quitó méritos a los otros platos que  Mistura vendió, tampoco desplazó nuestra comida de los primeros puestos que ahora ocupa a nivel mundial; y menos Mistura languidece solo porque le llegó al hígado a una periodista ese inusitado éxito del chanchito y que encima, los comensales quedasen insatisfechos frente a tamaña gula. Es que hasta hurgó los comentarios de los feligreses en face. Olvidando que ahí uno pone todo (la mayoría de veces) en plan de joda.

Para aquel que tiene un paladar fino, todas las sazones no son lo mismo por más que el ingrediente estrella sea porky. Sino, que lo diga mi abuelita de 92 años, que no estudió en  Le Cordon Bleu, pero que tiene un paladar que adivina hasta el mínimo ingrediente que hace que un dorado sea diferente al otro.

Los vectores que hacen que en ciertas circunstancias todos elijan algo (presidente, alcalde, postre etc.), en este caso un plato, son difíciles de identificar. Quizás se debió como dice Bernardo Roca Rey, presidente de Mistura: “tienes que tener en cuenta que hay ocho millones de habitantes en Lima que no pueden hacer fuego en su casa. Entonces ¿Qué es lo que recuerdan? Lo que ellos han comido de niños, que era una fogata en el campo ¡Qué bueno que ellos puedan comerlo cuando quieran en Mistura!”. (Frase cogida del artículo de Maritza Espinoza publicada en el diario La República. Ver link: http://larepublica.pe/impresa/domingo/802033-mistura-todos-los-chanchos-son-iguales  ) O como dice Maritza: “es un plato de la nostalgia provinciana”. Y si esa fue la causal ¿Cuál es el problema? En Ratatouille, una película sobre comida, el exquisito paladar de un crítico culinario como Anton Ego quedó fascinado por una sopa de casa que lo transportó a sus años con su madre y que fue cocinado nada menos que… por una rata (no es metáfora).

En lo que si coincido con Maritza es que somos lo que comemos, por eso los arqueólogos hurgan en nuestra basura, en nuestros desperdicios orgánicos indicios de nuestro régimen alimenticio y costumbres, que no necesariamente determinan nuestro comportamiento y carácter.  Pero de ahí a tipificarnos por lo que comemos. No pues, tampoco tampoco. Ni Jung, ni Freud menos  Lacan, han intentado etiquetar nuestro comportamiento por nuestra selección de comidas. De ser así, otra seria la historia.

¡Uff! y que diría de mí que preferí un roedor en Mistura: el cuy. Siempre que viajo intento probar una sazón diferente a las que ya me conozco por ser de Junín, y siempre me sorprendo.  Esta vez tampoco fue la excepción, el cuyassic park estuvo de la ptm. Por lo general no escribo con siglas, pero dado que mi vocablo tiene que estar (siguiendo la lógica del link) a la altura de lo que como, me apeteció ponerlo.

Y qué importa que este chorreante de grasa, de calorías y carbohidratos y que ella no entienda nuestro paladar. A nosotros tampoco nos interesa el suyo a la hora de comer. La vida se ha hecho para disfrutarla sin estar importando si tu nivel supuestamente baja a la altura de un cerdito (con el perdón de ellos ya que el ser humano, es el único depredador del universo que mata solo por placer y no para satisfacer sus necesidades primarias) o que intenten bajar tu autoestima si elegiste un chanchoalpalo. No, definidamente tu level no baja; menos sube el del criticón.

No es que me incomode ser comparada con un marrano. Lo que fastidia es ese tufillo despectivo a un plato bandera y desmerecer un evento tan esperado no solo por mi familia, sino por miles de visitantes que recibe de todas partes del mundo como Mistura, que pone a nuestro alcance platos de cinco tenedores a doce soles, que nos permite apreciar nuestra variedad culinaria y hasta une a los productores agrícolas con el consumidor final.

Somos seres complejos, así de simple; que no se intente menospreciarnos por lo que elegimos a la hora de comer un día.  Imagino que todos no siempre seleccionamos un delicioso chancho por el exceso de grasa saturada que tiene, pero quien pues no cae a sus encantos un fin de semana y no por eso, vamos a ser crucificados.


sábado, 3 de septiembre de 2016

A mi padre: Máximo Vera Ticse (21/08/2016)



Magaly Vera

Es curioso, de pequeña nunca me faltó la imagen paterna: el que impone orden, el que enseña, el que va a trabajar para la manutención del hogar etc. Es que todos esos roles y esa imagen que indican los psicólogos cuando describen el Rol papá, los asumió mi abuelita Shato, una mujer aguerrida, fuerte pese a su tamañito (apenas supera el metro veinte). Pudo luchar contra ladrones gigantes (bueno comparados con ella eran Goliates), se les enfrentaba sin temor y los derribaba con astucia y maña más que con fuerza, dirigía su propio batallón de guerra (toros, vacas, carneros, cuyes, gallinas etc.). Era una Reyna, mi heroína y mi súper abuela.

Ya luego apareció en mi vida mi otro padre: Juan García, el padre con el que me crié toda mi vida y al que Dios me permitió elegirlo. Con él aprendí a amar la música, a leer pentagramas, a aprender de memoria algunos textos. Nunca fue el hombre que imponía, siempre consultaba. Claro, al inicio fue el militar mandón, pero ya luego hasta me enseñó como cocinar escabeche de pollo (él único plato que sabia cocinar). Y fue el más disciplinado que he conocido hasta ahora: se levantaba todos los días a las 5:00 a.m. sacaba al guardián de la casa (nuestra mascota y su choche) e iban por pan, leche y todo lo que se les antojase. Siempre fue así y cada que cobraba llegaba todo un papá Noel, lleno de bolsas que yo y mis primos corríamos  a descubrir. Sabíamos que venía con frutas. Siempre se esforzaba por superarse, con él estudiábamos juntos: él para ascender y yo para ingresar a la universidad. Más que un padre, fue un amigo y consejero.

Fue por él por quien pude estar en un colegio carísimo, pese a nuestra estrechez de dinero. Éramos tan pobres en aquel entonces, que por ese lujo que me permitía, fui buena alumna. Siempre estuvo orgulloso de mí y eso nunca lo olvido.

Nunca dejo de darme ejemplos de vida y de bondad. Recuerdo que una vez, mi papá me visitó y él que no lo conocía, me preguntó: “¿quién es?”. Respondí que era mi padre. Inmediatamente me ordenó: “hazlo pasar”.  Trajo pollito a la brasa y gaseosa. Lo mismo hacia cada que mis hermanitas me visitaban. Era un amor así que por él también aprendí que no se mira el pasado más que para saber que fue lo que superamos. Tenía un corazón enorme y en él cabía yo, mi hermanita y mis 7 primos que quedaron huérfanos de padre y madre y se vinieron a vivir con nosotros. Con él aprendí a no ser celosa, ya que no me afectó compartir su amor con mi nueva familia. Llegamos a ser 11 incluida mi abuelita.

Mi papito Juancito falleció un 20 de marzo del 2015. Fue el día más triste de mi vida. Nunca había imaginado ese escenario apocalíptico. Por no sé qué motivos, pensé que mi padre era inmortal.

Ahora me queda descubrir a mi otro papá, a Max y no es fácil ya que no nos conocemos. Pero en eso andamos. Total, me queda toda una vida (espero que sea larga) para aprender a querernos. Pero por lo pronto me llevo estupendamente con mis 6 hermanitas de parte de papá a quienes conocí desde pequeñas y pasamos tantas aventuras y desventuras, que me permitió conocer una faceta de mi padre que felizmente ya superó.

No nací para juzgarlo ya que le debo mucho además nadie nace sabiendo cómo ser buen hijo, buen padre o hermano. No hay manual de Carreño para eso. Y él aprendió todo eso, al igual que yo, en la vida misma. Lo vi sufrir con su  primer nieto ya que se crió sin padre y él asumió ese rol. Siempre soñó con tener un hijo varón y  a falta de eso, le mandaron nietos así que imagino ese vacío ya lo saturó. Así que me encanta ver como se ufana ante sus nietos de sus dotes físicas (fue policía y a diario hace una rutina de dos horas de atletismo y pesas) cuando reemplaza a sus papás en el día del padre. Obviamente gana varios premios en los concursos de los que alardea toda la semana en el facebook.





También lo vi sufrir cuando una de mis hermanitas fue víctima de violencia y casi muere a manos de un desgraciado, cuando perdió a sus padres. Vi todo el proceso de aprendizaje de mi padre paso a paso. Eso hace que me sienta orgullosa de él ya que los superó con creces y es un padre maravilloso.

Ahora en su etapa adulta, está de esposo responsable con su hermosa Pili, su esposa a quien acompaña a todas sus terapias de rehabilitación y recuperación de ese odioso cangrejo. Estuvo conmigo en el momento preciso, cuando mi papito se nos adelantó en ese viaje sin retorno, estuvo también a mi lado cuando hice la misa del año y hasta me apoyó en traer sillas y hacer todo el ritual que se hace en memoria de un ser querido. 

Una vez me preguntó que le debía, y le debo lo más importante: la vida. Esa vida que me permitió nacer en un lugar hermoso: Huancayo; en un época magnifica, donde puedo estudiar en la universidad y tener iguales oportunidades que un varón; en donde ya superamos la esclavitud (claro ahora hay otras formas), pero la del Virreinato la superamos de alguna forma. Pude haber nacido en algún país donde el papel de la mujer se limita a ser solo madre y esposa, pero no, él me permitió nacer aquí. Así que me siento profundamente agradecida por donde nací y por todo lo que he vivido hasta ahora.

Así que en esta nueva etapa de mi vida, estoy aprendiendo a ser su hija y él a ser mi papá. Y hasta estoy aprendiendo del estilo gótico que usa al vestir, su talla y demás detalles. Todo un mundo nuevo para mi. 


Gracias papito por permitirme conocer este mundo. Su mejor regalo para mi, darme la vida, que no es poco.


Yani